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CONCURSO DE CUENTOS



              XXI Concurso de Cuentos «Mari Luz Puche»



         que también lo tenía, le manifestaba que  habían que eran más valientes y no se  la navaja que vamos tropezando aquí y  corriendo, sino que el fantasma huía. Aun
         no se preocupase, que no pasaba nada.  preocupaban. Cuando tenían que pasar  allá y podemos caer y clavárnosla algu-  así había que tener cuidado, ya que los
            Siguieron camino arriba, yendo el  por allí los ancianos y ancianas de la pe-  no de los dos”. El pequeño se echó la  fantasmas llevaban escondida un hacha
         pequeño cogido del brazo del mayor.  danía y alrededores, algunos decían que  mano al bolsillo, pero seguro que con la  o una escopeta.
         Fueron tropezando piedra tras piedra, y  eran tonterías, y los que creían en espíri-  navaja abierta.  La rambla se cruzó, el hermano pe-
         eso producía ruido, con lo que cualquier  tus y almas del purgatorio, que este hom-  Y siguiendo por ese camino infernal,  queño tembloroso giraba la cabeza para
         pájaro que estaba en el camino salía vo-  bre en sus últimos segundos de vida se  a un kilómetro aproximadamente antes  un lado y otro. Cuando estaban a 30 o 40
         lando. Esto hacía que llevaran grandes  arrepintió y pensó que si pasara alguien  de llegar a la pedanía había que cruzar la  pasos de su casa, el mayor dijo: “Hemos
         sobresaltos.                     trataría de avisarle de alguna forma para  rambla, que nace por la Yedra, y termina  salido de Pinoso por ese camino de es-
            Allá por la mitad del camino, el ma-  que le cortase la cuerda. Pero eso no ocu-  en la Cañada del Paredón. Por donde se  panto, hemos descansado en la olivera
         yor decidió que había que descansar, en-  rrió, por lo tanto decían que esa alma  cruza, dicen que en tiempos de la guerra  del ahorcado, y hemos cruzado la
         tonces, en un ribazo que hacía curva ha-  había quedado en pena, muchos al pasar  civil del 36, salían fantasmas. Esto se de-  rambla…Y no ha pasado nada…En la
         cia arriba, a la altura de los bancos que  rezaban un padrenuestro y un avemaría.  bía a que algunos de por allí se vinieron  olivera del ahorcado no nos han cogido
         hay en los parques y encima del ribazo,  Eso hacía que en ese momento que pa-  del frente y tuvieron que esconderse hasta  de la camisa, tampoco hemos visto nin-
         en un hilo de oliveras bastante grandes,  sabas no pensaras en ese trágico suceso.  que terminase la guerra. Lo hacían en  gún fantasma”. El pequeño contestó:
         se sentaron. El mayor se dejó caer hacia  Los ancianos creyentes decían que esa  el pajar, debajo del montón de la paja.  “¡Sí…gracias a mis pesetas, que las he
         atrás, y no pasaron dos minutos cuando  alma en pena, al rezarle se tranquilizaba.  De noche salían a andar por los cami-  gastado en esta navaja, y vengo todo el
         el pequeño tocó a su hermano y le dijo:  Los hermanos siguieron camino, el  nos y senderos, cubiertos con una sá-  camino preparado!”.
         “¡Levántate!”, y poniéndose en pie se dio  pequeño cogido del brazo del mayor. 40  bana blanca para dar miedo y no ser  Y los hermanos no pensaban que 2 ó
         cuenta que la prisa de su hermano era  o 50 pasos más arriba el mayor le dijo;  reconocidos.     3 horas después se tenían que levantar
         porque se habían detenido en la olivera  “Hemos llegado a la olivera del ahorca-  Cuando alguien tenía que madrugar  para uno irse a casa de su amo a sacar el
         del ahorcado.                    do, hemos descansado a su lado, y nos  para ir a trabajar, jóvenes que iban a al-  rebaño de cabras, y el otro, con la mula
            En esta olivera años atrás se había  estamos alejando, no ha pasado nada”;  guna casa de campo, o de la casa de cam-  de nombre “Castaña” a labrar bajo un sol
         ahorcado un hombre, se contaba que la  el pequeño con una voz temblorosa res-  po a ver a alguna chica de la pedanía para  de justicia de los que se esperan en los
         persona que pasaba por allí, por la noche  pondió: “Es que yo desde antes de lle-  festejar, si se hacía tarde, podía tener la  primeros días del mes de agosto.
         sentía como si le estirasen de la camisa o  gar, me he preparado” y dándose cuenta  mala suerte de encontrarse con un fan-
         de la chaqueta. Algunos hasta salían co-  el mayor que su hermano llevaba en su  tasma, con lo que casi todos se llevaban  Ginés Verdú Pérez
         rriendo con un susto en su cuerpo. Los  mano la navaja abierta, le dijo: “Cierra  un buen susto. El que era atrevido no salía  D.C.B. Noche


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          Primer Premio • Categoría C

          Instinto animal


                           Esta historia  irse con su amo al campo a cuidar
                          empieza ha-     al ganado.
                          blando de dos     La segunda parte de la historia
                          pastores, Pepe  es de otro cachorro de la misma pe-
                          y Juan, que to-  rra y de esta misma camada, pues
                          dos los días sa-  bien, años atrás una chiquilla  a  la
                          lían juntos  a  que le gustaban mucho los perros,
                          apacentar a sus  le pedía sin parar a su padre que le
                          ovejas acom-    comprara uno y no lo consiguió.
         pañados de sus perros pastores.    Pero la niña cayó enferma y se
            Un día a Pepe se le murió el pe-  negaba a comer, su padre preocupa-
         rro, y se quedó sin  la ayuda que  do la llevó al médico y le diagnosti-
         éste le procuraba para cuidar el  caron anorexia. El padre para ani-
         rebaño. Al día siguiente cuando se  marla a comer le dijo un día: vamos
         encontró con su amigo le contó su  a hacer una cosa, si tú comes, te trai-
         desgracia y lo preocupado que se  go un perro como tú querías.
         encontraba y Juan le dijo: no te   La niña tuvo que ingresar en el
         preocupes porque una de mis pe-  hospital y cada día estaba peor, y
         rras va a parir muy pronto y te re-  el padre habló con los médicos
         galaré un cachorro.              para ver si podían dejarle tener un
            La historia realmente empieza  perrito en la habitación y los mé-
         aquí y tiene dos partes, la primera  dicos dijeron que a pesar de que  dio cuenta de que el cachorrillo tam-  El padre muy agradecido le con-
         es la historia del cachorro que se  estaba prohibido lo consentirían  bién había dejado de comer, así que  tó a su amigo Juan lo que había he-
         llevó Pepe a su casa, pues la ma-  para ver si la nena comía.    los dos estaban mal. El padre le hizo  cho su cachorrillo por su hija y Juan
         dre iba todos los días a casa del  El padre llamó a un amigo que  ver a su hija que el perro no comía  le contó también lo que había hecho
         pastor, que tenía su campo a tres  casualmente era Juan el pastor de  porque ella tampoco lo hacía, y que  su perra para alimentar a otro de sus
         kilómetros de distancia de la casa  nuestra historia, para preguntarle si  si seguía así se moriría por su culpa.  cachorros.
         de Juan, a darle de mamar y des-  tenía algún cachorro,  y como su pe-  Esto le hizo a la niña empezar a to-  Ahora todos están felices y el
         pués volvía a casa de su amo para  rra había tenido cachorritos, y ya  mar algún alimento para que su pe-  pastor se sintió muy orgulloso de sus
         acompañarlo con el rebaño.       comían solos, le regaló uno para que  rro no se muriera de tal forma que  animales.
            La perra fue a amamantar a su  se lo llevara a su hija.       poco a poco la chica se fue recupe-
         cachorro durante tres o cuatro me-  A pesar de tener el perrito la niña  rando y el perro volvió a comer tam-  Romualdo Pérez Navarro
         ses, hasta que se hizo mayor para  seguía sin comer, pero el padre se  bién.                          Aula Mentor
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